The post Newsletter: Diario Médico CardiologÃa 2019-07-20 appeared first on Diariomedico.com.
The post Newsletter: Diario Médico CardiologÃa 2019-07-20 appeared first on Diariomedico.com.
Antoni Trilla sustituirá formalmente dentro de unos dÃas a Francesc Cardellach como decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona (UB), que incluye tres hospitales terciarios asociados (ClÃnic, Bellvitge y Materno-infantil de San Juan de Dios), ocho generales, 23 centros de primaria y varios centros de investigación (IRB, Idibaps, IsGlobal, Fundación Carreras, Idibell, Instituto de Neurociencias). Su origen data de 1760 (el edificio es de 1906) y Trilla la conoce muy bien puesto que se licenció en ella en 1980 y ha seguido vinculado desde entonces. Es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, jefe del Servicio de Medicina Preventiva del Hospital ClÃnic de Barcelona y miembro de la Junta del Colegio de Médicos de Barcelona.
PREGUNTA. ¿Qué lugar ocupa esta facultad en los rankings internacionales?
RESPUESTA. Hay que ser prudentes porque cada ranking mide lo que mide y hay que ver cómo lo mide. En el último Shanghai Ranking’s, una clasificación de medicina clÃnica que mide I+D clÃnica, somos la primera de España, la decimotercera de Europa y la trigésimo octava del mundo. Pero no somos autocomplacientes. Nuestros competidores en España también son gente muy buena, incluso mejores que nosotros en algunas cosas, y eso nos obliga a esforzarnos por mantenernos y por mejorar. Es muy importante que mejoremos la docencia, el cómo enseñamos, de acuerdo con los sistemas modernos. Tenemos que ver qué hacen los mejores en España y en el mundo, e introducir valores, étic, trabajo en equipo y liderazgo. Tenemos que hacerlo para formar a profesionales excelentes, comprometidos y éticos.
P. ¿En qué es especialmente fuerte esta facultad?
R. Nuestra enseñanza es muy práctica. En un dÃa normal la mitad de los estudiantes están fuera, en los centros sanitarios asociados. Tenemos un sistema muy potente y lo tienen que conocer.
P. En Cataluña hay mucha competencia: ocho facultades entre públicas y privadas. ¿Es un problema? Y la inversión de la Generalitat ha bajado de 920 a 750 millones de euros en diez años.
R. La competencia es buena. Para el próximo curso hemos recibido 1.100 solicitudes en primera elección para 270 plazas. No nos faltan ‘clientes’. Pero dependemos de la financiación pública. Un decano de Harvard dijo una vez: “Si creen que la educación y la investigación son caras, prueben la ignoranciaâ€. Si comparamos nuestro presupuesto con el de las facultades que están cerca de nosotros en el citado Shanghai Ranking’s, lo nuestro es un milagro. Ahora hay una discusión sobre si bajar precios de las matrÃculas, que son una fuente de ingresos para nosotros; tenemos las más caras del Estado, pero representan el 25 por ciento de lo que vale la matricula en una universidad privada.
P. ¿Qué relación mantienen entre las facultades catalanas?
R. Excelente, cada una con sus problemas, pero en los comunes estamos alineados.
P. ¿Y con las del resto de España?
R. Encantados de colaborar con ellas. Seguro que tenemos mucho que aprender y compartir. Estar unidos nos permitirá ser influyentes y participar y trabajar con los ministerios de Sanidad y Educación.
P. La UB forma parte del proyecto piloto de red de universidades que funcionará a partir de 2025 con el objetivo de integrar y mejorar la enseñanza superior en la Unión Europea. ¿Cómo contribuirá la UB, ya seleccionada, para participar en el pilotaje?
R. Conceptualmente es muy interesante; supone que se pueda estudiar la carrera en toda Europa. Yo soy un europeÃsta convencido y esto es fantástico porque fortalecerá la idea de que Europa es uno de los mejores lugares donde vivir. Ya tenemos reconocimiento automático de las titulaciones y este es un paso más: carreras con formación en varias universidades europeas. No sabemos aún si entraremos (Medicina), pero intentaremos compartir todo lo que podamos con las facultades europeas.
P. Esta facultad ha atraÃdo tradicionalmente talento (tanto profesores como alumnos ) del resto del Estado. ¿Sigue siendo asÃ?
R. La mayorÃa son de Cataluña y entre el 5 y el 8% de los alumnos, de otras comunidades autónomas, especialmente de Baleares, AndalucÃa, Madrid y PaÃs Vasco. Estamos muy contentos de que vengan a integrarse a nuestra facultad. Las clases son en castellano o catalán, en función de lo que decide cada profesor, y el 10%, en inglés. Los exámenes, sistemáticamente, son en catalán o en castellano.
P. En Cataluña vemos cómo instituciones públicas, corporaciones profesionales y entidades ciudadanas y empresariales son puestas al servicio de los independentistas. Una sentencia del Supremo que afecta a corporaciones con colegiación obligatoria, como las de médicos, les insta a la neutralidad. Esta facultad, con usted como decano, ¿tomará partido?
R. Cada uno puede pensar lo que quiera; yo como ciudadano tengo mi opinión. Esta opinión se puede expresar públicamente. Pero si tienes responsabilidad, cuando representas una institución, tienes que defender el respeto, la tolerancia y la convivencia cÃvica y pacifica. En una universidad todas las opiniones son válidas si son correctamente expresadas. Yo intentaré que no haya situaciones de tensión. Si la gente se radicaliza, la autoridad tendrá que velar para que no suceda. Si nos mantenemos neutrales querrá decir que respetamos a todo el mundo. Si todo el mundo está igual de descontento significará que lo habremos hecho bien.
P. Tiene por delante 4 u 8 años, si opta a segundo mandato. ¿Qué le gustarÃa dejar cuando acabe?
R. Que los alumnos acaben bien formados y contentos de la enseñanza recibida, y los docentes y resto del personal, pensando que se han hecho cosas y que se les ha escuchado.
The post Antoni Trilla: “Si nos mantenemos neutrales respetaremos a todo el mundo†appeared first on Diariomedico.com.
Si una cena con médicos deriva inevitablemente en el relato de anécdotas de pacientes, la novela gráfica El club de las batas blancas serÃa el equivalente a una bacanal de varios dÃas. Y no solo por las descripciones de insospechados objetos (incluido un cirio tallado con versos satánicos) perturbando todo tipo de orificios. Este libro es un festÃn de historias irreverentes, que nacen en las urgencias de un gran hospital, provocadas por personas tan perdidas como en ocasiones los propios médicos que las atienden.
PREGUNTA. Después de un primer dÃa de residencia como el descrito en la novela, ¿de dónde se saca la fuerza para seguir: de la vocación o de la esperanza de ligar como en AnatomÃa de Grey?
GUIDO RODRÃGUEZ DE LEMA. El primer año de residencia es el choque de la idea que tienes sobre la medicina con la realidad. Probablemente todo el mundo piensa en dejarlo en algún momento, pero en parte tira la vocación y también la esperanza de que mejorará. Y, sÃ, puede que las series hayan influido bastante en la cantidad de personas que quieren ser médicos.
JUAN SÃNCHEZ-VERDE. Pues a mà no me ha pasado nunca lo de ligar a lo loco como en esas series…
P. Siguiendo con AnatomÃa, pero la de Gray, ¿tan mal preparado se sale de la carrera?
G. R. L. Terminamos muy bien preparados teóricamente, pero la medicina es práctica. Llegas al hospital con muchos datos, pero sin saber muy bien cómo aplicarlos.
P. La novela habla de fracturas de pene, el concurso del “relleno de pavoâ€sobre el objeto más curioso hallado en vÃa rectal y una gran variedad de situaciones hediondas y excrementicias. Confiesen: ¿es una táctica para vender más o la medicina resulta asà de escatológica?
G. R. L. La medicina es muchas cosas y, efectivamente, tiene una parte escatológica. Por mucho que queramos disimularlo, somos fluidos, olores… También buscábamos que el libro llamase la atención a un público más amplio, no solo a los compañeros, y de ahà lo de los penes y los objetos. De hecho hubo un momento en que nos preocupaba ser demasiado ordinarios. Por eso consultábamos mucho la opinión de nuestro entorno no médico. Nos decÃan que adelante.
P. ¿Se dejaron fuera muchas anécdotas?
G. R. L. SÃ, porque en cada guardia surge alguna. Por ejemplo, el otro dÃa vino una chica a la que le habÃa caÃdo una rata muerta en una estación de metro en obras. Solo le habÃa rozado el pelo, pero querÃa que le hiciéramos pruebas por si habÃa cogido, no sé, el tifus o la peste.
“La medicina es muchas cosas, y en parte también es escatológica; con estas anécdotas querÃamos llegar también al público no médicoâ€
P. ¿Su escena favorita del libro?
G. R. L. El primer dÃa de residencia de Bruno. Creo que muchos médicos pueden sentirse reflejados en ese capÃtulo.
J. S-V. Para mà la del abandono de la viejecita en el hospital. Me ocurrió con una anciana que estuvo ingresada, con un cuadro confusional; pasé toda la noche pendiente de ella. Insistà para que vinieran los familiares que al fin llegaron muy enfadados, gritándome e insultándome. La pobre señora se fue diciéndoles que la próxima vez la dejaran en una gasolinera para no molestarnos.
P. Hablando de enfados y reclamaciones absurdas, ¿somos los pacientes tan indeseables?
G. R. L. Esos son los que más te marcan. De cincuenta pacientes que ves, 45 son encantadores.
J. S-V. Yo matizo: aproximadamente, la mitad de los que vienen son unos caraduras. También los hay inaguantables que acuden a urgencias por motivos justificados, pero es que luego están los que vienen por rozaduras en los pies y además son protestones…
P. Está claro que no sabemos usar las urgencias. ¿TendrÃa que hacer el triaje un psiquiatra?
G. R. L. Eso es una propuesta irónica del libro, con el que también querÃamos hacer educación sanitaria sobre el uso responsable de las urgencias…
J. S-V. Pues no sé, igual serÃa útil para los que vienen pidiendo la “quinta opinión†o los que quieren estar enfermos, porque buscan rentas, sacar un beneficio como que les quieran más o no tener que ir a trabajar.
P. Se meten con los pacientes, pero también hacen autocrÃtica. ¿Son los médicos los peores enfermos?
J. S-V. No sé si son los peores, pero si lo pretenden, es otro nivel. Yo si acudo a una consulta, nunca digo que soy médico, me callo y me dejo llevar. Lo opuesto son los casos como los de la médica que exigÃa ser atendida antes que nadie, por una patologÃa menor, de larga evolución y ya vista por otro colega. Encima de faltar al residente, envió por correo interno y con papel del trabajo una carta larguÃsima criticando el trato. Le contesté pagándome el sello. Los médicos somos nauseabundos: aburridos, con Ãnfulas y algunos son excelentes porque no han hecho otra cosa en su vida. Es difÃcil encontrar médicos simpáticos.
“A urgencias viene gente para que les quieran más o por no tener que trabajar; es importante hacer educación sanitariaâ€
P. ¿Y qué es más difÃcil, que dos médicos traten a un paciente o escriban juntos un cómic?
J. S-V. ¿Cómo es el dicho? Un médico cura, dos dudan, tres matan. Nosotros hemos terminado el cómic porque somos dos, si no, con las guardias, la familia… nunca habrÃamos terminado.
G. R. L. DeberÃamos patentar el método de trabajo, es único (escribimos y dibujamos los dos). Funciona porque nos conocemos muy bien.
P. ¿Qué autores les inspiran?
G. R. L. A Juan le encanta Asimov. De hecho, Yo, Doctor debe su nombre a Yo, robot, y la idea del Club se inspira en el relato el Club de los viudos negros. Estéticamente quizá el libro recuerde a Scott Pilgrim.
J. S-V. A mà me fascina cómo narra Ãlvaro Ortiz.
P. ¿Para cuándo el New England en cómic?
G. R. L. Poco a poco. Cada vez más revistas médicas apuestan por el visual abstract: transmite la información y se viraliza muy bien.
J. S-V. La medicina gráfica ayuda a divulgar la enfermedad, el visual abstract contribuye a enganchar a los lectores, pero el futuro es tener servicios de ilustración, con médicos, en los hospitales. Nosotros hemos podido contar una realidad social que gracias al cómic va a llegar a mucha gente.
The post “En el futuro habrá servicios de ilustración en los hospitales†appeared first on Diariomedico.com.
Cuando hace cuatro años se publicó en Nature el genoma del pulpo, en concreto de un Octopus bimaculoides o pulpo de dos manchas de California, Clifton Ragsdale, neurobiólogo de la Universidad de Chicago, explicó que “el pulpo es completamente diferente a los demás animales, con sus ocho brazos prensiles, su gran cerebro y su capacidad para resolver problemas. El fallecido zoólogo británico Martin Wells habÃa dicho que el pulpo es un extraterrestre. En este sentido, hemos secuenciado el primer genoma de un extraterrestreâ€. De hecho, su peculiar morfologÃa, con tres corazones que bombean sangre azul y un cerebro en forma de rosquilla que rodea su esófago, ha inspirado a escritores y guionistas de ciencia-ficción.
Una de sus grandes singularidades ha sido confirmada hace un mes en la Conferencia CientÃfica de AstrobiologÃa, en Washington: el flujo de información entre las ventosas, los tentáculos y el cerebro, hasta el punto de que las ventosas pueden reaccionar en respuesta a la información de su entorno, coordinándose con las ventosas vecinas. Los tentáculos procesan la información sensorial y motora en el sistema nervioso periférico, sin esperar órdenes del cerebro. El resultado es un mecanismo de decisión de abajo hacia arriba, al contrario que en los vertebrados, detalló Dominic Sivitilli, de la Universidad de Washington en Seattle: “Es un modelo cerebral alternativoâ€, que manifiesta “la diversidad de la cognición en el mundo, y quizás en el universoâ€, aventuró.
Aunque sea invertebrado, y contorsionista consumado, exhibe comportamientos similares a los vertebrados, pero la arquitectura de su sistema nervioso es muy diferente, ya que evolucionó después de que vertebrados e invertebrados separaran sus caminos evolutivos, hace más de 500 millones de años. Los vertebrados agruparon su sistema nervioso central en una columna y centralizaron las reacciones y decisiones en el cerebro.
Varios cefalópodos, como el pulpo, distribuyeron sus neuronas por todo el cuerpo. Algunos de esos ganglios nerviosos se volvieron más dominantes, evolucionando a un cerebro, pero la arquitectura subyacente persiste en los tentáculos que pueden interactuar sin que el cerebro se dé cuenta. “Es decir -añade Sivitilli-, si bien el cerebro no está muy seguro de por dónde andan los tentáculos, estos sà saben dónde están los otros lo que permite que se coordinen durante la locomociónâ€. De los 500 millones de neuronas del pulpo, unas 350 millones se reparten por sus ocho tentáculos. Esta configuración de procesamiento paralelo de la información le ayuda a reaccionar con gran rapidez, sobre todo teniendo en cuenta que los cefalópodos son un bocado muy apetitoso no solo para el ser humano sino para mucha fauna marina.
El pulpo y la edición del ARNSus condiciones intelectuales sitúan al pulpo al nivel de cuervos, loros y primates. Y no es su única peculiaridad: puede regenerar miembros complejos, tiene ojos de vertebrado y un sofisticado sistema de camuflaje. Durante su secuenciación se confirmó asimismo su gran capacidad para editar el ARN, es decir, para alterar secuencias de proteÃnas, en especial de los tejidos neurales, sin cambiar el ADN subyacente. Según publicó hace dos años en la revista Cell un equipo de la Universidad de Tel Aviv, esta estrategia genética ha restringido la evolución de los cefalópodos, pero con ella pueden por ejemplo adaptarse rápidamente a los cambios de temperatura.
Los humanos tienen 20.000 genes, pero solo unos pocos capaces de editar el ARN. Los cefalópodos también tienen unos 20.000 genes, pero al menos 11.000 sitios activos de edición de ARN que afectan al proteoma. “Para ellos, la edición del ARN no es la excepción, es la reglaâ€, explicaba el coautor del estudio Joshua Rosenthal, del Laboratorio de BiologÃa Marina de Woods Hole (Massachusetts). Han renunciado a los beneficios de un genoma de ADN que muta con frecuencia en favor de la edición del ARN. Dado que muchos de los ARN más editados del pulpo codifican proteÃnas neurales, los investigadores se preguntan si tal estrategia podrÃa contribuir a la inteligencia de los pulpos, con la que pueden abrir o escapar de frascos, usar conchas marinas para esconderse, parapetarse con piedras para defenderse de sus numerosos depredadores, cambiar el color de su piel y aprender a través de la observación.
Con todas estas habilidades no es extraño que hayan empezado a usarse como modelos de laboratorio: viven unos dos años, son manejables y tienen ciclos reproductivos predecibles, aunque no es fácil que se reproduzcan en acuarios (el jueves pasado, la española Pescanova, junto con el Instituto de OceanografÃa, anunció que lo habÃan conseguido tras varias décadas de intentos). En el Laboratorio de Woods Hole, con un avanzado Programa de Cefalópodos, han conseguido cultivar cinco especies: Eurprymna scolopes, Sepioloidea lineolata, Sepia bandensis, Metasepia pfefferi y Octopus bimaculoides. Para sus impulsores, rezuman atractivo cientÃfico: tienen cuerpos complejos, genéticas inusuales, habilidades impresionantes y mentes inteligentes. Como señalaba Caroline Albertin, bióloga de este laboratorio, en Hakai Magazine, el sistema nervioso del cefalópodo darÃa pistas para entender el cerebro humano, la capacidad regenerativa de los tentáculos orientarÃa sobre las lesiones de la médula espinal y su preferencia para editar el ARN serÃa útil en terapias génicas y otras correcciones patológicas.
Su complejidad conductual los convierte en modelos de investigación en campos como la neurociencia, fisiologÃa, ciencia del comportamiento, percepción sensorial, desarrollo evolutivo, ciencia de los materiales y robótica. Hábiles transformistas, utilizan tácticas de camuflaje altamente desarrolladas mediante células cutáneas pigmentadas y protuberancias reversibles con las que imitan algas, corales u otros objetos, caracterÃsticas que ya han inspirado brazos robóticos flexibles, adhesivos y camuflajes programables. Por último, y con permiso de grupos animalistas que no quieren que sirvan como cobayas en los laboratorios por sus dotes intelectuales, son una excelente y abundante fuente de proteÃnas y vitaminas en medio mundo.
The post Una rata de laboratorio con tentáculos appeared first on Diariomedico.com.
Es claro que son dos situaciones clÃnicas diferentes y sin relación entre ellas. Una es un problema vascular de carácter agudo y la otra una afectación osteoarticular y que, por ello, analizaremos de forma secuencial.
Respecto a la primera cuestión, la trombosis venosa profunda diagnosticada tres semanas después de la intervención, si en la atención de urgencias realizada una semana después de la cirugÃa no se aprecian signos clÃnicos que sugirieran la presencia de esa patologÃa es claro que la trombosis no se produjo durante la cirugÃa de hernia, pues, como bien es sabido, los trombos se forman a partir de las 48-72 horas.
Igualmente, si en la resonancia realizada no se aprecian hallazgos compatibles con la trombosis que finalmente fue diagnosticada tres semanas después, es otro indicativo claro de que esta no tuvo lugar durante la cirugÃa.
La otra cuestión se refiere a la relación causal entre la patologÃa que presenta en la rodilla derecha y la intervención quirúrgica. Esto sencillamente no se puede sostener, en modo alguno, pues nada afecta a ésta durante una intervención de hernia. Es muy posible que la afectación de la rodilla sea de carácter degenerativo.
En cualquier caso, si se informó correctamente al paciente mediante el consentimiento informado protocolizado, en el mismo se incluyen “complicaciones de cualquier cirugÃa†entre las que se incluyen las trombosis de miembros inferiores.
The post Responsabilidad cuando los daños están debidamente informados appeared first on Diariomedico.com.